Autor: Pastor Efraim Valverde, Sr.
"Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo." (Hechos 2:38)
La doctrina del bautismo es un tema de importancia capital, y se ha considerado como tal durante todos los siglos que han pasado desde que la Iglesia fue fundada por nuestro Señor Jesucristo, pues Él mismo dio prominencia a este sacramento cuando lo ordenó diciendo: "EI que creyere y fuere bautizado será salvo, más el que no creyere será condenado" (Mar. 16:16), y: "por tanto id, y doctrinad a todos los gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mat. 28:19). Además, Él mismo enfatizó la importancia de ser bautizado, encaminándose hasta el Rio Jordán donde Juan bautizaba para ser bautizado, diciendo: "deja ahora, porque así nos conviene cumplir toda justicia" (Mat. 3:15).
Muchos líderes religiosos en el tiempo presente enseñan que el bautismo no es algo de importancia, contradiciendo así al mismo Señor a quien profesan obedecer y servir, haciendo lo mismo que hicieron los Fariseos y los sabios de la ley, que desecharon el consejo de Dios contra sí mismos, no siendo bautizados de Juan (Lucas 7:30) . Pero en fin, este breve tratado no va dirigido a los que fueren contraríes, sino a los cristianos sinceros, quienes con un corazón limpio y sencillo quieran obedecer a la Palabra de Dios, tanto a lo que ordena el Señor directamente o por instrumentalidad de sus apóstoles, a quienes a su vez autorizó diciendo: "el que a vosotros recibe, a mí recibe" (Mat. 10:40). Agregamos además que al insistir sobre el tema del bautismo, no es con el fin de conseguir adeptos para cierta o cual denominación u organización religiosa sino para que el cristiano obediente, sea quien fuere y estuviere en donde estuviere, reciba de Dios la plenitud de su salvación. Estando por tanto claros en estas verdades básicas, ahora pasemos a considerar las siguientes preguntas: ¿Para qué es el bautismo? El Señor dijo que "el que creyere y fuere bautizado, será salvo" (Mar. 16:16). En el Día de Pentecostés el Espíritu Santo, por labios de Pedro dijo: "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros...para perdón de los pecados" (Hechos 2:38). Pablo, hablando del sacrificio de Cristo, dice que se entregó por su Iglesia "para santificarla LIMPIANDOLA en el lavacro del agua (bautismo) por la Palabra" (Efe. 5:26). Pedro, hablando de la salvación de Noé por agua en el arca, dice: "a la figura de la cual, el bautismo que ahora corresponde NOS SALVA." (1 Pedro. 3:21).
¿Cómo se administra el bautismo? Pablo nos explica que el bautismo es a la figura del que habiendo muerto es sepultado, pues nos dice así: "¿Qué no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte? Porque somos SEPULTADOS juntamente con El a muerte por el bautismo" (Rom. 6:3-4). También nos dice otra vez que somos "SEPULTADOS juntamente en el bautismo, en el cual también resucitasteis con El" (Col. 2:12). De acuerdo con estas escrituras, el bautismo es una sepultura simbólica donde el creyente, ya muerto para el mundo
(arrepentido), es sepultado en las aguas y sale de ellas para andar en una nueva vida en Cristo. Por lo tanto, el bautismo debe administrarse por inmersión, sumergiendo el cuerpo del penitente completamente en el agua, conforme el dechado que nos marca el mismo Señor quien entró al Rio Jordán para ser bautizado: "y Jesús, después que fue bautizado, SUBIO DEL AGUA." (Mat. 3:16). De igual manera cuando Felipe bautizó el eunuco Etiope, dice que: "DESCENDIERON ambos al agua, Felipe y el eunuco, y bautizóle, y como SUBIERON DEL AGUA..." (Hechos. 8:38-39).
(arrepentido), es sepultado en las aguas y sale de ellas para andar en una nueva vida en Cristo. Por lo tanto, el bautismo debe administrarse por inmersión, sumergiendo el cuerpo del penitente completamente en el agua, conforme el dechado que nos marca el mismo Señor quien entró al Rio Jordán para ser bautizado: "y Jesús, después que fue bautizado, SUBIO DEL AGUA." (Mat. 3:16). De igual manera cuando Felipe bautizó el eunuco Etiope, dice que: "DESCENDIERON ambos al agua, Felipe y el eunuco, y bautizóle, y como SUBIERON DEL AGUA..." (Hechos. 8:38-39).
¿Qué nombre se invoca en el bautismo? El Señor mandó a sus discípulos a que bautizaran a "los gentiles, en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mat. 28:19), y cuando los apóstoles pusieron por obra el mandamiento del Maestro, bautizaron a miles y miles de creyentes en el Nombre de Jesucristo. Ellos no desobedecieron al Señor como hay quienes se han atrevido a decir, antes ejecutaron fielmente lo que se les ordenó, por la razón de que entendieron que el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, es JESUS el Señor, y que Él es Uno. Entendieron cuando el Señor les dijo: "el que me ha visto, ha visto al Padre." (Juan. 14:9) Entendieron que "Dios ha sido manifestado en carne." (1 Tim. 3:16) Entendieron que Jesús es el Mesías de Israel, y que no podía ser otro sino el mismo Dios, porque no hay más que un Dios. (Deut. 6:4, Isa. 44:6) Entendían que solo el Dios YHWH puede salvar, y les fue dada revelación para entender que Jesús es el mismo Dios, pues el Nombre de Dios dado a los hombres para ser salvos es JESUS. (Hech. 4:12). Es el nombre "que es sobre todo nombre" del cual estaba profetizado: "y será que cualquiera que invocare el Nombre del Señor, será salvo" (Fil. 2:9, Joel 2:32). Las siguientes citas bíblicas dan testimonio de que los creyentes originales de la iglesia fueron todos bautizados invocando el Nombre de Jesucristo, nunca los títulos Padre, Hijo, y Espíritu Santo: Hechos 2:38, 8:16,10:48,19:5 y 22:16; Romanos 6:3 y Gálatas 3:27. El bautismo invocando los pronombres Padre, Hijo y Espíritu Santo no se usó en el tiempo apostólico ni en los primeros siglos de la Iglesia sino que fue una interpretación posterior que vino juntamente con todas las demás doctrinas falsas fruto de la apostasía, y que fueron aceptadas y confirmadas por el Concilio de Nicea en el año 325.
¿Para quienes es el Bautismo por inmersión invocando el Nombre de Jesucristo? Lea usted mismo la respuesta:
- PARA LOS JUDIOS: "Sepa pues ciertísimamente toda la casa de Israel, que á éste Jesús que vosotros crucificasteis, Dios ha hecho Señor y Cristo. Entonces oído esto, fueron compungidos de corazón, y dijeron á Pedro y á los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo." (Hechos 2:36 y 38)
- PARA LOS SAMARITANOS: "Y los apóstoles que estaban en Jerusalem, habiendo oído que Samaria había recibido la palabra de Dios, les enviaron á Pedro y á Juan:" "(Porque aun no había descendido sobre ninguno de ellos, mas solamente eran bautizados en el nombre de Jesús.)" (Hechos 8:14 y 16)
- PARA LOS GENTILES: "Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, de que también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban á Dios. Entonces respondió Pedro: ¿Puede alguno impedir el agua, para que no sean bautizados éstos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y les mandó bautizar en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días." (Hechos 10:45-48)
- PARA LOS CREYENTES YA ANTES BAUTIZADOS CON OTROS BAUTISMOS: "Oído que hubieron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús." (Hechos 19:1-5)
"Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos y para todos los que están lejos; PARA CUANTOS EL SENOR NUESTRO DIOS LLAMARE" (Hechos 2:39).
Para Finalizar: Estimado hermano y amigo, si usted ama al Señor y es uno de aquellos a quienes les interesa el estar bien seguros de la salvación de su alma, le invitamos atentamente en el amor de Cristo para que piense detenidamente en este importantísimo tema doctrinal, y considere que no se trata solamente de algún argumento de tipo denominacional, sino de una órden señalada muy específicamente por el mismo Señor, nuestro Jesucristo, quien dijo que: "el que creyere-y fuere bautizado, será salvo".
NOTA: Si la lectura de este breve tratado le ha dado luz, o ha despertado en usted el interés de saber más sobre esta doctrina fundamental en el proceso de la salvación, le invitamos para que nos visite.
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